Argentina tiene una superficie de 3.757.407 km2 y tiene una población de más de cuarenta millones de habitantes. Posee diversos climas y paisajes: desde el cálido tropical hasta el frío polar.
CINE
El cine argentino es, históricamente, uno de los más desarrollados de América Latina. Dos películas fueron galardonadas con el premio Óscar a la mejor película de habla no inglesa como La historia oficial (1985), dirigida por Luis Puenzo y El secreto de sus ojos (2009) de Juan José Campanella. Además el cine argentino ha recibido numerosos premios internacionales, entre ellos los del festival de Goya, y los del Festival Internacional de Cine de Berlín, entre otros.
PINTURA
El lapso comprendido entre 1920 y 1930 es considerado como el de formación de la pintura moderna argentina, teniendo exponentes como Antonio Berni, Gyula Kosice, fundador del Movimiento Madí, Raúl Soldi; y exponentes de pintura popular como Florencio Molina Campos y Benito Quinquela Martín.
La historieta argentina también tiene importantes representantes de fama internacional; al menos durante todo el siglo XX como Quino, Guillermo Mordillo y Roberto Fontanarrosa.
MÚSICA
TANGO
Básicamente, se lo reconoce en tanto que una danza y una música cantable; el tango además contiene un lenguaje particular -el lunfardo-, usos y costumbres determinados, y hasta una filosofía característica que identifica a la gente de tango.
Y, mundialmente hablando, para diferenciarlo de otras formas que deambulan en los salones de baile, se lo reconoce como tango argentino.
El nacimiento del tango se produjo hacia mediados del siglo pasado, con la formación de conglomerados habitacionales alrededor de la joven ciudad de Buenos Aires. Allí vivían, paisanos llegados del interior, inmigrantes europeos y algunos porteños de escasos recursos quienes formaron una nueva clase social para la época.
Como un modo de identificarse como grupo y de sentir al nuevo hogar como lugar de pertenencia, comenzaron a crearse manifestaciones culturales resultantes de esta mezcla. Este fue el principio del tango, que se caracterizó por poseer códigos muy cerrados, sólo abordables por las clases trabajadoras.
Debido a esta imposibilidad de comprensión de parte de otros públicos, la difusión del tango fue complicada, y estuvo abordada básicamente a partir de la danza, que fue casi premonitoria al tango mismo en su modo musical más característico (ni qué hablar del tango cantado que llegó bastante después). Es claro que la cultura tanguera, entendida como usos y costumbres particulares, es anterior al tango como manifestación artística. Las danzas de salón que involucraban a una mujer y un hombre abrazados fueron el precedente de este género que se fue depurando hasta convertirse en lo que desde hace tiempo se conoce como tango.
Lo que comenzó en la danza, fue luego madurando en las manos expertas de grandes hombres, que inspirados en ¬el caldo popular¬, fueron plasmando en sus composiciones lo más rico de la cultura porteña. La temática se refiere siempre al hombre común y sus problemas, la ciudad y los recuerdos. De este modo un tango se convierte en un retrato de Buenos Aires y su gente.
El cantante de tango más reconocido es el más grande de todos los tiempos: Carlos Gardel, quien llegó a convertirse en la figura prototípica del porteño, más allá de su voz o su modo de interpretación del tango.
Los mejores bailarines sons cabe nombrar a: Benito Bianquet, Casimiro Ain y Tito Lusiardo, entre los más antiguos; y de los contemporáneos a: Juan Carlos Copes y María Nieves, Nélida y Nelson, Gloria y Eduardo, Mayoral y Elsa María, Virulazo y Elvira, María y Carlos Rivarola y los Dinzel. Todos ellos integraron el elenco original de Tango argentino, que fue un gran éxito en Broadway
BALADA ROMÁNTICA LATINOAMERICANA
La balada romántica tiene origen en el bolero latinoamericano de los años 50, pero también en la canción romántica italiana (Nicola Di Bari), y francesa (Charles Aznavour) de los años 60 y 70. Los intérpretes más famosos internacionalmente son: Sandro, Leonardo Favio, Facundo Cabral, Valeria Lynch, Dúo Pimpinela, Diego Torres, Patricia Sosa, etc.
FOLKLORE
La música folklórica de Argentina tiene sus raíces en las culturas indígenas originarias.
En Argentina se conoce como folklore o música folklórica a la música popular de autor conocido, inspirada en ritmos y estilos característicos de las culturas provinciales, mayormente de raíces indígenas y afro-hispano colonial.
La evolución histórica fue conformando cuatro grandes regiones en la música folklórica argentina: la cordobesa-noroeste, la cuyana, la litoralena y la surera pampeano-patagónica. Atahualpa Yupanqui es unánimemente considerado como el artista más importante de la historia de la música folklórica del Argentina.
El folclore argentino reúne las manifestaciones artísticas del interior de la Argentina, aunque actualmente han experimentado una difusión nacional. Atahualpa Yupanqui, Mercedes Sosa y Soledad Pastorutti se encuentran entre los exponentes más importantes de estos géneros.
ROCK NACIONAL
Desde los años sesenta, el rock nacional tiene una enorme proliferación. Las bandas más representativas: Almendra, Manal, Los Gatos en los '60 y en sus comienzos; Sui Generis, Serú Girán, La Máquina de Hacer Pájaros y Vox Dei en los ´70; posteriormente en el rock argentino moderno, Patricio Rey y sus Rendonditos de Ricota, Los Abuelos de la Nada, Sumo, Rata Blanca y Soda Stereo; y actualmente La Renga, Los Chupis, Intoxicados, Los Piojos, Babasónicos, Los Fabulosos Cadillacs, Bersuit Vergarabat, Los Auténticos Decadentes, y Attaque 77.
Otros músicos de rock solistas son: Norberto Nappolitano (Pappo), Gustavo Cerati, Luis Alberto Spinetta, Charly García, Miguel Mateos, Lito Nebbia, Tanguito, Miguel Abuelo, Pedro Aznar, León Gieco, Andrés Calamaro y Fito Páez; entre los más famosos.
LITERATURA
Durante las primeras décadas de vida independiente predominó una literatura patriótica, neoclásica (Juan Cruz Varela). A mediados de siglo, se introduce el romanticismo europeo (La Cautiva de E. Echevarría, al que sigue José Mármol en Amalia).
H. Ascasubi inició la literatura gauchesca, cuya obra cumbre es Martín Fierro, poema épico de J. Hernández.
Hay a la par un abundante pensamiento político social: Sarmiento (Facundo), Alberdi, Juan M. Gutiérrez y otros. La generación del 80 se inspiró en las ideas del positivismo europeo y el naturalismo francés (Cané, Wilde, Cambaceres, etc)
La presencia de Ruben Darío en Buenos Aires estimuló el movimiento modernista, representado por Lugones (en prosa, E Larreta con La Gloria de Don Ramiro); junto a ellos, Carriego, Banchs, A. Storni. Con el nuevo siglo se afianza también el realismo con la crítica o sátira de Fray Mocho y Roberto J. Payró.
En los 20 surge el vanguardismo. A partir de los años 30 aparece el teatro experimental, que dará paso al teatro del absurdo. La narrativa contemporánea surge con Adán Buenosayres de L. Marechal, y Don Segundo Sobra de R. Güiraledes, que representan dos tendencias: el superrealismo metafísico europeizante y un realismo social que cultiva la ironía y la crítica de costumbres. Dentro de ella, las novelas-ensayo de Ernesto Sábato, la trabajada prosa de Mújica Laínez, las innovaciones formales y el cosmopolitismo de Julio Cortázar, lo semifantástico de Bioy Casares, las obras de S. Ocampo y Mallea. La transición actual refleja distintos enfoques: lo fantástico, lo porteño, los problemas nacionales, la ciencia ficción, los conflictos psicológicos, etc.
En ensayo, el positivismo histórico, científico y sociológico, la histografía y el pensamiento socialista influido por el marxismo europeo. El lunfardo ha dado lugar a obras, especialmente poéticas, interesantes.